La seguridad personal es una tarea de aprendizaje para toda la vida.
Es parte del aprendizaje de la vida, para sufrir cada vez menos lesiones con el tiempo. Los adultos tienen menos arañazos y rasguños que los niños. En la infancia aprendemos que los errores conducen al dolor, y queremos evitar eso. En algún momento, el efecto de aprendizaje disminuye, y la seguridad personal parece estancarse. Nos consideramos «suficientemente seguros». Aunque todavía aprendemos como adultos, los efectos son mucho menos sostenibles y el proceso lleva más tiempo. En este artículo explicamos por qué a menudo sobreestimamos nuestras propias habilidades de seguridad, y cómo...